Queridos lectores, hoy hacemos un alto en el camino con el fin de meditar un poco sobre la actividad de este modesto blog. Todo esto surge de una contradicción entre lo escrito en la primera entrada de Peón de Brega, fechada el 5 de Diciembre de 2007, que puede considerarse como un breve planteamiento programático de la bitácora, y un comentario que de forma circunstancial mi amigo Vicen hizo de la misma: “En tu blog hay de todo un poco; parece un periódico”. Este comentario me hizo recordar una lectura que realicé hace bastante tiempo en la que, a partir de un comentario filosófico de A Day in the Life (The Beatles), se argumentaba indirectamente sobre el periódico, la prensa escrita, como uno de los iconos del postmodernismo.En la mencionada canción, John Lennon nos cuenta las noticias que un buen día lee en un periódico cualquiera, las cuales no tienen más hilazón que la de estar en el mismo plano horizontal que representa el papel escrito. La temática de las noticias es tan diversa entre sí que la letra de la canción, al final, no habla de nada, sino que tal es una mera lectura del periódico. Y la verdad es que el comentario de mi amigo sobre Peón de Brega se acerca bastante al comentario de A Day in the Life pues, según he podido ir observando a lo largo de este tiempo de ciber-vida, la bitácora ha perdido, aun conservándola en cierta medida, la línea planteada de ser un espacio dedicado a la política municipal del distrito de Barajas. Música, humor, literatura, filosofía, cine, política, eventos, meditaciones personales,… se suceden sin solución de continuidad configurando, en lugar de un blog con un metarrelato claro y definido, una sucesión difusa y rizomática de entradas.
Aclaro los dos términos con los que he finalizado el párrafo anterior. Por metarrelato se entiende una estructura general discursiva en la que los discursos particulares quedan subsumidos, en la que estos encuentran su esencia. Así, la política municipal del distrito de Barajas sería el metarrelato, la esencia, de las sucesivas entradas. Sin embargo, como digo, paulatinamente este blog fue perdiendo tal metarrelato propuesto desde el principio para ir adquiriendo la estructura de un rizoma: modelo descriptivo o epistemológico en al que la organización de los elementos (leasé, entradas del blog) no sigue una ordenación jerárquica, sino que cualquier elemento puede afectar o incidir en cualquier otro. Así pues, de la misma forma que en un periódico la noticias no tienen nada que ver unas con otras, sino que hay que pensarlas en su singularidad, en Peón de Brega las entradas no tienen más conexión que la oportuna creación de su autor, a la postre yo.
A nivel general, y debido a los medios de comunicación de masas, pienso que los acontecimientos de la vida pública (no la privada, a la que cada uno la da mejor o peor un sentido) acaecen sin más hilazón que la mera sucesión temporal; cada uno de ellos tiene un contexto específico que le dota de una singularidad propia, ajena a la de los demás. El sentido de la vida pública se ha ido desmoronando en la cultura occidental, ha perdido su metarrelato, por lo que los acontecimientos sociales, de mayor o menor magnitud, flotan en la misma superficie horizontal del periódico, instrumento epistemológico de la sociedad, sin poder establecer entre ello ninguna supra-conexión.
Así pues, Peón de Brega se ha impregnado, me da la impresión, de este postmodernismo de nuestra sociedad de una forma más que evidente. Pienso, no obstante, que esta es una de las claves de su relativo éxito y aceptación entre de vosotros, queridos lectores, pues siempre os asomáis por si encontráis algo que sea de vuestro gusto. De todas formas, y como este blog se nutre de comentarios y aportaciones de todos vosotros, será un placer que me los podáis hacer llegar por mail o a través de comentarios en las entradas. En el fondo un blog deja de pertenecer en aparte a su autor en el momento en el que es visitado. Mil gracias!!
Bueno, y para despedir esta entrada nada mejor dejaros con la canción de los Beatles de la que os he hablado, a cuya letra podéis acceder pinchando aquí. Os quedáis con A Day in the Life.




Los doce trabajos que debe llevar a cabo Heracles (Hércules) son analizados por Clermont desde la analogía con la alquimia, que pretendía mediante su progresiva purificación transformar cualquier metal en oro, como un ciclo por el que el ser humano debe pasar con el fin de depurarse para llegar al prototipo requerido. De esta forma, las pruebas se dividen en tres gunas, según la terminología hindú: tamas, destrucción de la parte impura, rajas, pasiones nobles que aun así alejan al hombre de su destino, y sattva, tendencia ascendente que actúa en el alma hacia el puro ser. Tales gunas se corresponden con la triada de la mística mediaval purificatio, illuminatio, unio.












